Mostrando entradas con la etiqueta Renfe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Renfe. Mostrar todas las entradas

domingo, agosto 19, 2007

Tres al mes


Los trenes que cubren el trayecto Zaragoza-Canfranc ha sufrido tres fallos mecánicos en menos de un mes.
Las averías registradas por el Canfranero en los últimos días no son hechos aislados. Así lo aseguran desde la Asociación de Defensa del Ferrocarril y la Estación de Canfranc (AFEC) y desde la Coordinadora para la Reapertura del Ferrocarril Canfranc-Oloron (CREFCO), cuyos portavoces advirtieron ayer de que estas situaciones "van a seguir pasando y no tienen pinta de que se vayan a solucionar a corto o ni siquiera a medio plazo, porque los planes de Fomento son a 15 o 20 años".

Heraldo de Aragón

viernes, julio 27, 2007

Derribo de estaciones en Teruel



Los problemas en la línea ferroviaria que une Huesca, Zaragoza, Teruel y Valencia no cesan. Si ya es incómodo para los viajeros ir en autobús hasta Teruel y enlazar allí con el tren a la capital levantina, una medida que durará hasta octubre debido al cierre por obras de la vía Zaragoza-Teruel, los 45 pasajeros de ayer tuvieron que sufrir, además, la avería de este convoy.

La avería de un tren obliga a los pasajeros a seguir en autobús con 70 minutos de retraso
"Teruel Existe" advierte de que el tren no pasará de 140 por hora tras las obras

Derribo de estaciones

Por otro lado, la demolición de las estaciones de Navarrete y Cuencabuena, que han traído consigo las obras de modernización de la línea Teruel-Zaragoza, ha causado indignación entre la población de estas dos pedanías de Calamocha. El Ayuntamiento de la localidad ha pedido por escrito a la Administración central que le informe de las actuaciones que Fomento va a llevar a cabo en la zona del Jiloca. En la misma carta hace constar su desacuerdo con lo que el Consistorio considera una destrucción del patrimonio de los pueblos.

martes, febrero 27, 2007

Transferencia RENFE


Renfe 1, Renfe 2

sábado, diciembre 02, 2006

Los usuarios de Cercanías no creen en la Generalitat


miércoles, noviembre 29, 2006


Els usuais de RENFE es rebel·len

29-11-2006
una "millora del tracte als usuaris per part de Renfe", i finalment, la "intervenció" d'aquesta companyia "per part de la Generalitat de Catalunya".

Fuente : e-noticies

Unes tres-centes persones han ocupat el vestíbul de l'estació de Sants durant mitja hora per protestar contra la "degradació creixent del servei" de Renfe. Aquesta concentració ha estat organitzada per l'Associació per a la Promoció del Transport Públic, Comissions Obreres de Catalunya i l'Organització de Consumidors i Usuaris de Catalunya, que, "en representació dels usuaris de Renfe a Catalunya", han exigit "que mai més s'atropellin els interessos generals per culpa de l'alta velocitat", així com cobrar "indemnitzacions pel mal servei suportat en el passat", la "creació d'una comissió d'usuaris que segueixi els compliments del pla de xoc del Ministeri de Foment", una "millora del tracte als usuaris per part de Renfe", i finalment, la "intervenció" d'aquesta companyia "per part de la Generalitat de Catalunya".

martes, noviembre 28, 2006


RENFE otra vez...

LA GUESTIÓN DE RENFE
La Generalitat, no
Marina Uriza Pérez
Barcelona

Son frecuentes las cartas que aluden a un mejor funcionamiento de las Cercanías de Renfe en Catalunya si su gestión pasa a manos de la Generalitat, y creo que en ellas hay mucha dosis de estrategia nacionalista y muy poca crítica analítica. Veamos: ¿en concepto de qué extraño principio una buena gestión depende de la pertenencia a un grupo, nación, cultura o tribu? Miremos aquí, en nuestra propia casa: hace unas décadas, cuando la Generalitat tomó las competencias en Educación, pretendía estar entre las mejores de Europa y hoy vemos con resignación que está entre las peores de España. Y ¿qué decir de la Sanidad o las Infraestructuras, el Carmel, etcétera? ¿Han mejorado estos sectores con el tripartito? Y ahora quieren gestionar las Cercanías de Renfe. No gracias. Ya hemos visto demasiados casos de incompetencia escondida tras discursos patrióticos.

Carta en El periódico 271106

viernes, noviembre 24, 2006


¿Campaña?...


Els afectats de Renfe es manifestaran

Tres entitats civils organitzen una protesta per dimecres vinent a les set a l'estació de Sants

www.diarioadn.com

Els afectats pels retards de Renfe es podran manifestar. La convocatòria és pel proper dimecres 29 de novembre a les set del vespre a la plaça dels Països Catalans, davant de l'estació de Sants. Els organitzadors de la protesta són l'Associació per a la Promoció del Transport Públic (PTP), el sindicat CCOO i l'Organització de Consumidors i Usuaris de Catalunya (OCUC).

L'objectiu de la protesta, tal com van explicar ahir les tres entitats, és demanar que s'acabin els retards i les avaries, que se solucionin els problemes de la xarxa i que es preocupin primer del servei de Rodalies i després de l'AVE. "Primer el tren de tothom i després el de pocs", diuen en un comunicat.

El portaveu de la PTP, Ricard Riol, va denunciar ahir que en els últims dos mesos han patit retards o avaries 2.939 trens i s'han vist afectats mig milió de viatgers. Les pèrdues econòmiques del conjunt dels afectats és de 20 milions d'euros.

Els denunciants consideren que si el servei de Rodalies va tant malament és perquè el Ministeri de Foment està destinant la seva inversió a l'arribada de l'alta velocitat en detriment del manteniment de la resta de línies. Asseguren que, des de 1992, el servei de Rodalies ha doblat el nombre de viatgers però la inversió ha estat insuficient.

En una nota emesa ahir, asseguren que la Generalitat ha invertit nou vegades més en els Ferrocarrils de la Generalitat que Renfe en Rodalies. Per aquests motius, a la manifestació també demanaran que l'Estat autoritzi a la Generalitat a gestionar Renfe. Aquest traspàs està previst però la Generalitat va reclamar a Renfe que abans del canvi de gestió, invertís més diners en el servei actual. El Ministeri de Foment va anunciar que reforçarà el servei amb 41 trens més durant l'any que ve, però no ha convençut a tothom. Riol va considerar la promesa de "poc creïble" i va recordar que aquestes inversions "es demanaven des de fa anys".

El portaveu de CCOO, Manel Ferri, va considerar "indignant" que Renfe respongui a les queixes del servei de Rodalies anunciant que el TGV arribarà a Barcelona durant el 2007. Des del mes de juny, la PTP ha recollit 846 queixes pel servei de Renfe. El 24% de totes elles eren per retards. De totes les reclamacions que s'han fet al web de la PTP, el 86% són pel servei de Rodalies, especialment la línia C2, que uneix Sant Vicença de Calders amb Maçanet.

És difícil de veure però aquest cop s'han posat d'acord. Tots els partits de l'Ajuntament uniran avui les seves veus en una declaració insitucional per demanar a Renfe i Adif que augmentin les inversions a Catalunya i que millorin la xarxa i el funcionament "dels trens de rodalia o de qualsevol altra línia".

martes, noviembre 21, 2006


Quien me iba a decir ayer que el juego de comparar artículos iba a tener una secuela.

Hoy publico un artículo de Antonio Robles continuación del anterior, en donde nos da nuevas sorpresas sobre la RENFE. Lástima que lo que afirma sobre los medios de comunicación catalanes no sea sorpresa...

La pesadilla de un tren de cercanías.

Antonio Robles

“ Trescientas personas aguardaron atrapadas durante una hora en el tren que podría haber sido su tumba. No le dieron explicaciones entonces, nunca se enteraron de que el día 13 de noviembre podría haber sido su último día de vida. ”

La constancia, el intervalo, la puntualidad y la seguridad del Metro en cualquier ciudad moderna es el motivo de su éxito. De entre todas esas virtudes posiblemente sea el intervalo matemático entre tren y tren lo que da mayor tranquilidad al usuario. Evalúas tu horario, lo encajas en esos intervalos y administras tu tiempo de la manera más rentable para tus intereses. No ocurre así con los autobuses urbanos. Por hache o por be se adelantan o se retrasan y en muchos casos, se acumulan tontamente. El tráfico, la flota escasa y las infraestructuras y las disposiciones de tráfico para evitar los atascos y aglomeraciones tienen buena culpa de ello. En cualquier caso, el usuario soporta el mal servicio porque no le queda otro remedio.

Con los trenes de cercanías de Barcelona pasa lo mismo, pero al contrario de los autobuses urbanos, las condiciones iniciales les deberían sobrar para que funcionaran con la constancia del Metro. Las vías en buen uso y bien organizadas no han de tener incidencias. Si las hay es porque una de las dos cosas o las dos a la vez funcionan mal. Y si funcionan mal es porque no se planifican ni dirigen bien: infraestructuras obsoletas, máquinas sin revisiones periódicas suficientes, escaso personal de mantenimiento, inexistencia de equipos rápidos de información en caso de incidencias menores, etc. convierten a nuestros trenes de cercanías de Barcelona en un medio con escasa credibilidad social.

Lo he comprobado una vez más en las respuestas que me han enviado lectores de mi anterior artículo titulado: "La RENFE como coartada". Con toda la razón, se quejan de los retrasos diarios y de la falta de sensibilidad de la empresa ferroviaria cuando se produce una incidencia. De las aglomeraciones e incomodidades, de la frialdad en el trato, de la escasa información.

No pretendía yo hacer un juicio sumarísimo a RENFE ni tampoco disculparla, sino criticar que determinada política nacionalista y medios de comunicación a su servicio se escandalizaran ahora que quieren conseguir los traspasos de cercanías a la Generalitat, de los males crónicos de esta red de cercanías. Tiempo han tenido de denunciarlos. No funcionan mal ahora –han funcionado mal siempre–; sólo que en este momento los trabajos del AVE los han aumentado y los intereses políticos coyunturales los han querido hacer evidentes.

Durante años sufrí retrasos, parones inexplicables y nunca explicados, calores sofocantes o tiriteras tercermundistas por el mal funcionamiento de la calefacción, incluso varios descarrilamientos, todos leves, propios de la chapuza más que del accidente impredecible, en el tramo Puigcerda/Barcelona. Han pasado 30 años y aún se tardan 3 horas para recorrer 166 kilómetros. Casi nada ha cambiado. Lo cual es escandaloso, muy grave, porque España sí ha cambiado y mucho y casi siempre para bien.

Este ejemplo de recorrido medio, sin embargo, no tiene prácticamente importancia si lo comparamos con las escasas mejorías de la red de cercanías de Barcelona. Cientos de miles de personas se desplazan a diario por motivos laborales sin la seguridad de llegar al trabajo a la hora adecuada.

Vuelvo a las virtudes del Metro. Una persona que sale de su casa con el tiempo contado y mordido por la distancia a la ciudad necesita tener la seguridad psicológica de salir a hora prevista. Si no la tiene, ha de procurar levantarse antes, esperar de forma estúpida en la estación, perder el tiempo en suma, para asegurarse la puntualidad que su empresa sí le exige a ella. Y todo esto desgasta y desgasta más aún cuando nadie te da una explicación ni buena ni mala en medio de un túnel parado durante una hora.

El relato de lo que les voy a contar es fruto de la investigación que me propuse ante algunos correos electrónicos de lectores de mi anterior artículo sobre RENFE al interpretar que pudiera estar disculpando a esta empresa. En ningún caso era así, sólo pretendía tomarla como ejemplo para denunciar una vez más el uso partidista que se hace de la prensa por parte del poder político nacionalista para conseguir sus fines, en este caso, el traspaso a la Generalitat de la gestión de los trenes de cercanías. A mi me importa mucho que las cosas funcionen bien, pero poco o nada el gestor de esas cosas. Pero desde hace décadas se ha instalado en Cataluña el mito de la eficacia basada en el traspaso de competencias. O sea, la tesis de que cuanto más cercano esté el control de la actividad, mejor funcionará.

Como todas las medias verdades, ésta es una gran falsedad. Si así fuera, tendríamos la solución a todos los problemas resolviéndolos nosotros mismos. Esa es la distancia más corta entre el cáncer y el médico, todo en la misma persona. Por el contrario, yo diría: la gestión cerca, el control de la gestión, lejos.

Cataluña tiene la dirección de tráfico traspasada, pero no ha demostrado todavía mayor eficacia que la Guardia Civil desplazada. La dirección del sistema educativo lo dirigimos desde Cataluña desde hace muchos años, pero funciona bastante peor que en el resto de España. La seguridad ciudadana ha requerido de ayuda externa este verano. La seguridad social deja mucho que desear a pesar de ser dirigida por el responsable del Gobierno de la Generalitat de Cataluña. Dicho de otro modo, no por tener el traspaso de una cosa y gozar de responsables más cerca del problema se resuelve mejor. Normalmente la cercanía ayuda en la mayoría de los casos, pero sólo es una variable, no la condición. La condición es que exista una dirección óptima, unos profesionales bien preparados, un análisis del problema correcto y una solución adecuada. Si existe todo eso, hasta un presupuesto escaso puede dar para mucho. Y para bien o para mal eso puede ocurrir en el gobierno español, en el chino o en el catalán.

Pero a lo que iba, al relato de una catástrofe que nunca existió, que ha sido ocultada por la empresa y que ha dejado al ciudadano de nuevo a los pies de los caballos.

Fue un fallo humano. Frívolo, estúpido, intolerable. Trescientas personas aguardaron atrapadas durante una hora en el tren que podría haber sido su tumba. No le dieron explicaciones entonces, nunca se enteraron de que el día 13 de noviembre podría haber sido su último día de vida. Algunos salieron del tren y desandaron las vías por sí solos. Todos tuvieron suerte.

Aquel tren había llegado a la vía 2, dirección Plaza de Cataluña. Necesitaba cambiar de maquinista en la estación de Sants, pero el relevo humano no apareció. Ante su ausencia, el jefe de circulación le cerró la señal y procedió a meter trenes por la vía 1 y 3 en dirección a esa misma Plaza de Cataluña. Cuando se habían bajado y subido los pasajeros del tren estacionado en vía 1, salió en dirección a Plaza de Cataluña. Al mismo tiempo llegó el maquinista de la vía 2 que no había estado en su puesto a su debido tiempo, subió al tren y reanudó la marcha sin mirar que estuviera abierta la señal luminosa. Gravísima imprudencia. Al no estar dispuestos los cambios de agujas de la vía 2 en dirección a Plaza de Cataluña, descarriló. Este accidente menor evitó el mayor. Impidió un choque de trenes en mitad del túnel. Si no hubiera descarrilado habría chocado contra el que salía de la vía 1 en dirección a la plaza de Cataluña al confluir en la misma vía con el otro. Una embestida de costado o en mitad del otro tren era lo que el destino parecía tener preparado pero, paradójicamente, el descarrilamiento los dejó casi besándose, a punto de la agresión.

Los pasajeros no se enteraron de nada, las empresas responsables no dieron explicación alguna y los medios preocupados por llenar portadas para conseguir traspasos de competencias, en vez de hacer periodismo e investigar las causas reales de tanta desidia repetida, siguen sin denunciar lo fundamental.

Al responsable máximo del desaguisado no había que irlo a buscar a Madrid, era catalán y vivía entre nosotros, Josep Manau. El Ministerio de Fomento lo cesó como director de Cercanías Metropolitanas de Barcelona. Se tapó todo y aquí no pasó nada. Pero podría haber pasado todo. Habrá que pedir responsabilidades de lo ocurrido y de lo ocultado.

Quisiera vivir algún día en un país que no se le engañara a la gente, los trenes llegaran siempre puntuales y los periódicos hicieran periodismo. O quizás, con que se empezara por lo último, lo demás podría tener solución.