domingo, agosto 29, 2010

Queda totalmente prohibido... usar tu propia lengua

viernes, agosto 27, 2010

De la caridad a la solidaridad


Los padres organizaban cenas benéficas, los hijos practican la "solidaritat". Nueva misericordia, siempre pagada con ¿fondos municipales?...

















"gorrones"

viernes, julio 23, 2010

La trascendencia de una mentira

Desde hace treinta años, el catalanismo ha hecho del farol su método para tener a los distintos gobiernos de España psicológicamente sumisos.

Enlace al artículo

domingo, junio 13, 2010

German news on the flotilla to Gaza

domingo, junio 06, 2010

Fracturas en la Igualdad

Fracturas en la Igualdad,
y arte sacro de la Franja de Poniente.

A punto está la justicia ordinaria de dictar sentencia sobre el conflicto entre Cataluña y Aragón por la propiedad de bienes sacros de la Iglesia. Los papeles de Salamanca se reflejan en este nuevo conflicto con toda su carga esperpéntica. La coherencia es un bien escaso y en desuso. Juzguen ustedes.



...Acudir a la vía civil no parece estar motivado por la búsqueda de la verdad jurídica e histórica, sino por otro tipo de intereses no tan nobles. Además será sólo el comienzo; los sucesivos recursos disolverán el conflicto en el tiempo indeterminado de las “calendas catalanas”: lo mío es mío; lo tuyo es nuestro...

Magnífico artículo de Mª Cruz Hernández Palacín, coordinadora del CT de UPyD de Cataluña.

lunes, mayo 31, 2010

Daniel Cohn-Bendit (subtitulado en español) sobre ayuda económica a Grecia.

sábado, mayo 22, 2010

El Dilema de la Minoría Catalana

A un ciudadano normal y corriente, como yo, le sorprende y le preocupa especialmente, la manera en que algunas personas se arrogan el nombre de Cataluña. Hablan de ella como si les perteneciera y puedieran expresarse en nombre de todos los habitantes de esta emblemática parte del Estado.

Según podemos leer en el texto “El Dilema Español”, los firmantes abogan por unos derechos históricos y reivindican el derecho colectivo al autogobierno de Cataluña y, de paso, hacen la máxima presión sobre un Tribunal Constitucional que todavía no ha emitido sentencia sobre la constitucionalidad del nuevo Estatuto de Autonomía . Lo primero es discutible, lo segundo totalmente reprobable.

España es un Estado democrático y como tal, existe una división entre los tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial.

Así las cosas, intentar darle la vuelta a la tortilla para perseguir unos intereses particulares, vulnerando el principio básico de la división de poderes es poco afortunado.

Según parece, una de las aspiraciones de esta minoría catalana es acaparar el control de una tierra de la que se sienten dueños, aunque haya un número significativo de gentes que no participan de su particular forma de entender la historia, el derecho, la democracia, la libertad o la igualdad. Todo indica que a estas personas no se las quiere tener en cuenta.

Uno de los puntos en los que basan sus tesis es que el Estatut del 2006 fue refrendado por los ciudadanos de Cataluña. Lo que no les parece oportuno recordar a los firmantes del documento es que en ese referendum no participaron ni la mitad de los ciudadanos con derecho a voto, y de los que acudieron a las urnas un 20,76% dijo expresamente que NO, sin contar con el 5,34% que votó en blanco. Ello implica que tan sólo el 36% de la población con derecho a voto dijo SI expresamente al texto que se aprobó en el Parlament.

En Cataluña se ha impuesto y se impone a día de hoy una inmersión lingüística que no es ejemplar porque se ha instrumentalizado por aquéllos que pretenden sacar beneficio político en detrimento de los derechos de ciudadanos, que no sólo no se sienten representados lingüísticamente, sino que se ven atacados de forma permanente. Jactarse de ello me causa vergüenza y no satisfacción, a pesar de ser y sentirme catalán.

La pretendida igualdad de oportunidades en Cataluña no es real. La pretendida libertad de elección sólo está al alcance de determinados sectores que, demasiado a menudo, coinciden con esa minoría que impone la norma a los demás pero que no suele predicar con el ejemplo. La escuela pública catalana no parece ser idónea para los hijos de los políticos con aspiraciones de élite.

Uno no puede dejar de extrañarse cuando se pide respeto para la minoría catalana en el Parlamento Español, y sin embargo, ese mismo respeto se olvida para la “minoría” de ascendencia castellanohablante en su propia tierra, obviando que Cataluña (les guste, a algunos, o no) es parte integrante de España.

Yo me atribuyo parte de culpa en este asunto, pues en el pasado, en más de una ocasión deposité mi confianza en las siglas nacionalistas que defendían la identidad catalana, expresada mediante una lengua, unas costumbres y unas tradiciones propias. Sin embargo, la intención de esa casta política parece que buscaba otros fines, a saber: crear un Estado dentro del Estado para, progresivamente, desvincularse del primero.

Manifestaciones como “El Dilema Español”, tan solo son una estrategia para perpetuarse en el poder con la intención de mantener y aumentar el negocio (su negocio). Este hecho es, hasta cierto punto, contrastable: los liderazgos se traspasan, a menudo, por herencia familiar, de generación en generación. Normalmente encontramos los mismos apellidos en los defensores de la Nació Catalana que dicen representar la Cataluña actual.

Involución o secesión, dicen. En el nombre de todos los catalanes. Pues no. No en mi nombre.

Me entristece verificar que algunos de mis conciudadanos siguen priorizando sus propios intereses antes que el de los habitantes de su país. Y qué mejor excusa para ello que excluirse de aquello que nos es común para así evitar trabajar para el conjunto. Me parece sencillamente lamentable.

Si algo necesita este País es un cambio estructural en el modelo de Estado. La realidad es que la autonomía política sólo ha conseguido encarecer las cargas económicas que soportan los ciudadanos, y, para postre, parte de esta ciudadanía ha perdido libertades y se ha visto perjudicada en lo que se refiere a la igualdad de oportunidades que, como españoles, debiera garantizárseles en aspectos tan báscios como son el trabajo y el establecimiento de su residencia en cualquier parte del país.

Se necesitan cambios para conseguir la estabilidad necesaria que permita consolidar un estado del bienestar. Pero que nadie se lleve a engaño, esos cambios nada tienen que ver con respaldar un Estatut que no parece respetar una norma básica de convivencia, como es la Constitución. (En otro caso ya se hubiera dictado sentencia, ¿No les parece?)

Estoy convencido que el cambio cualitativo de esta sociedad no pasa por desmenuzar en diecisiete partes el territorio español. Durante estos últimos 30 años hemos podido sacar conclusiones sobre los beneficios y los perjuicios obtenidos de este sistema. El cambio que hará posible un sólido estado del bienestar para los ciudadanos se consiguirá erradicando la partitocracia actual, combatiendo firmemente la corrupción y fomentando la participación directa de los ciudadanos en las decisiones que les afecten.

A día de hoy, los medios de información catalanes (o ¿catalanistas?), lanzan amenazas en nombre de todo un pueblo, al que, por enésima vez, insisto, no representan, e intentan ahondar con su sinrazón en base a argumentos anacrónicos y poco realistas. Con ello se busca (y demasiadas veces se consigue) jugar con los sentimientos de pertenencia al grupo de muchas personas, con la intención de conseguir, no un mayor bienestar para las mismas, sino un mayor negocio para aquellos que incitan a la secesión.

En este sentido, que hablen profesionales de los medios de información en nombre de los ciudadanos de Cataluña es engañoso, sobre todo, porque en este caso, claramente, trabajan en crear opinión y no en reflejar el sentir de la sociedad en su conjunto.

El dilema de la minoría catalana es actuar de acuerdo a la Constitución o, por el contrario, dar un batacazo al estado de derecho.

Enric Cabecerans Cabecerans

domingo, mayo 09, 2010

CRISIS?, WHAT CRISIS?

viernes, abril 30, 2010

Cataluña no debe ser una república bananera

domingo, abril 25, 2010

Enterrar a los muertos



Enterrar a los muertos

El escaso desarrollo de la Ley de Memoria Histórica y el procesamiento contra el juez Garzón dividen a la sociedad española. Pero no hay que dejarse confundir por ideas sectarias y maniqueas

JOAQUÍN LEGUINA 24/04/2010

Todo ser humano -héroe o villano, decente o criminal- tiene derecho al duelo por parte de aquellos que lo amaron en vida. Y ese duelo exige la presencia del cadáver con el fin de poder enterrar dignamente los restos del difunto.

Esa demanda, la del duelo, se transmite de padres a hijos. Así se constata en el caso de las fosas dejadas en campos y cunetas por la represión franquista. Han sido los nietos de los muertos quienes han reclamado -y reclaman- un entierro decente para sus abuelos. Este era -a mi juicio- el principal objetivo de la Ley de Memoria Histórica. Pero ¿qué ha hecho el Gobierno para cumplir esta ley desde que se aprobó? Si hemos de atender a lo que dicen los parientes de los muertos, el Gobierno ha hecho muy poco. Quizá por eso algunos deudos fueron a llamar a la puerta de Baltasar Garzón, quien, creyéndose competente para el caso, acabó por meterse en un lío de incierto destino.

Mas, sea como sea, este barullo judicial ha servido para colar algunos mensajes de muy dudosa calidad.

Mensaje nº 1: La Ley de Amnistía -como toda la Transición- fue hecha bajo presión, debido al miedo que producía el ruido de sables. Más que amnistía fue amnesia lo que se impuso.

Esto es falso y además encierra una calumnia contra quienes se pusieron de acuerdo en traer la democracia a España y para ello prepararon una Constitución consensuada. No fueron cobardes, sino generosos.

El proceso necesitaba de la previa reconciliación, por eso -y sólo para eso- se votó la Ley de Amnistía, cuya vigencia se pretende ahora negar echando mano de las normas del Derecho Penal internacional que declaran imprescriptibles los crímenes contra la Humanidad. Normas éstas que, según los especialistas consultados, no invalidan en nada la Ley de Amnistía de 1977.

En efecto, el único texto vinculante en materia de crímenes contra la Humanidad está en el convenio que se elaboró y aprobó en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas (Resolución 2391 -XXIII- de 26 de noviembre de 1968), que no contiene codificación alguna de normas de Derecho Internacional. Es un tratado-ley que sólo obliga a los Estados ratificantes, que han sido apenas una cincuentena, entre los que no está España ni Estados Unidos ni países importantes de la Unión Europea. Por lo tanto, la ley española de amnistía no se opuso a ninguna otra norma de origen internacional que la contradijese.

Por otro lado, el tratado por el que se instituyó el Estatuto de la Corte Penal Internacional establece en su artículo 11 que esa Corte sólo tendrá competencia respecto de crímenes cometidos después de su entrada en vigor, lo cual deja fuera los crímenes del franquismo y también, por cierto, aquellos que pudieran haber cometido -permitido- las autoridades republicanas.

En cualquier caso, ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida "limpieza étnica".

Y aquí llega el segundo mensaje perverso:

Mensaje nº 2: Los asesinados en la retaguardia republicana ya fueron "honrados" y sus victimarios perseguidos por el franquismo. Los únicos que ahora deben ser "honrados" -y sus asesinos juzgados- son los represaliados por el franquismo.

Lo que se consigue con un mensaje tan sectario es perpetuar la división. Precisamente todo lo contrario de lo que una persona bien nacida debiera desear. En efecto, lo que se debiera hacer es precisamente lo contrario, es decir, ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos -todos- sean también de todos. Que quienes cayeron bajo la represión en la retaguardia republicana no por cometer algún delito sino por ser (ser cura, ser militar, ser noble, ser rico, ser de derechas...) sean reivindicados por las gentes de la izquierda, y los asesinados por los franquistas sin haber cometido delito alguno, simplemente, ellos también, por ser (ser sindicalista, ser republicano, ser socialista, ser comunista...) deben ser reivindicados por las gentes de la derecha. ¿Con qué fin? Simplemente, para poder decir todos juntos: ¡Nunca más!

Mensaje nº 3: Todos los represaliados por el franquismo son héroes de la democracia y de la libertad.

Los ganadores de la guerra civil sostuvieron durante los años de la dictadura que "sus" muertos (1936-1939) en el frente o bajo la represión en los territorios fieles al Gobierno republicano eran "mártires de la Cruzada", afirmación que está tan lejos de la verdad como cerca de la propaganda.

Ahora, con parecido entusiasmo, se pretende que todos los enemigos del franquismo que fueron represaliados durante aquella interminable dictadura fueron "héroes de la Democracia".

Esta es, también, una afirmación sectaria, y por eso debe ser negada. Lo haré a continuación, a sabiendas del riesgo que corro con ello.

Vivir durante la guerra en la retaguardia republicana -nadie que se haya ocupado de ese asunto lo negará- representó para mucha gente un auténtico infierno de persecución y de muerte. Bastaría la lectura de la gran novela de Juan Iturralde, Días de llamas, para ilustrarlo. Y esa novela me lleva a un personaje -ligado a la UGT y al PSOE- que resultó ser un individuo siniestro: Agapito García Atadell, quien se hizo famoso en Madrid al inicio de la guerra civil como jefe de una de las Brigadas del Amanecer que operaban en la capital (también los de la FAI fueron maestros en "represión revolucionaria" y montaron, por ejemplo, una checa en el Cine Europa de la calle Bravo Murillo desde donde salían a dar paseos nocturnos y a llenar de cadáveres la Dehesa de la Villa). Estas pandillas -muy contentas de exhibirse armadas por la retaguardia y de no pisar el frente- aparecían de madrugada en los domicilios de la gente "de derechas" para dar el paseo a sus moradores y, de paso, "requisar" en su propio beneficio los bienes que encontraban en los registros de aquella casas.

Según se cuenta, Indalecio Prieto -que era ministro de la Guerra- dio la orden de detener al "compañero" García Atadell y a su cuadrilla, pero, quizá alertado, Atadell arrambló con todo lo que pudo y se fue a Marsella, desde donde tomó un barco con destino a Buenos Aires. Pero el buque hizo escala en Canarias y los franquistas (quizá avisados desde la zona republicana) lo sacaron del navío y lo tomaron preso.

Sabemos a través de Koestler (autor de El cero y el infinito), entonces encarcelado por los franquistas en Sevilla, que García Atadell estuvo en aquella cárcel y allí le dieron garrote. Probablemente, sus restos reposen en alguna fosa común de algún cementerio sevillano y ahora podrían ser exhumados... ¿Con honores?

¿Por qué no aceptamos la verdad de una puñetera vez? La inmensa mayoría de la derecha española renegó de la democracia durante la República y, desde luego, durante la guerra... Pero es que la izquierda, en gran parte, hizo lo mismo, tomando la deriva "revolucionaria". En cualquier caso, una guerra civil no es el mejor momento para la defensa de los derechos civiles ni para la discusión civilizada... "Es la hora de los hornos y no se ha de ver sino su luz", ¿recuerdan?

En fin, que entre tanto ruido se ha impuesto, al fin, una consigna según la cual "el PP se niega a reconocer la sangrante realidad de las fosas" (sic). Se llega así al último mensaje. Éste ya en clave electoral.

Mensaje nº 4: La derecha española es heredera y añorante del franquismo.

¿O sea, que casi la mitad de los votantes españoles prefieren el franquismo? No sé si los ideólogos que sostienen tal mensaje y tal barbaridad, son conscientes del disparate que perpetran con este tipo de propaganda sectaria.

Mas debo decir, para concluir, que somos muchos los que -hartos de simplificaciones- nos negamos a que la izquierda se reduzca a ser la mera expresión de una aversión, la aversión a una derecha a la que visten de maniqueo sin ningún rigor intelectual.


Fuente: EL PAIS

jueves, abril 22, 2010

Se acabó el tiempo de los complejos



UPyD insta a los ciudadanos de Cataluña a ‘plantear un pulso democrático al catalanismo.

lavozdebarcelona

Libertad Digital
¿Por qué todo es tan previsible? El catalanismo ha llamado a arrebato. Ya sabe que el actual Tribunal Constitucional no legitimará al actual Estatuto. En su interpretación más benévola, 14 artículos eran rechazados y 25 interpretados. Y aún así, la ponencia fue rechazada.

El catalanismo tiene derecho a existir, pero ninguno a excluir al resto de catalanes de su ciudadanía y de su catalanidad. El catalanismo no es la esencia de Cataluña, sino su parte integrista.

viernes, abril 16, 2010

César Vidal entrevista a Antonio Robles - 17/03/10

viernes, marzo 05, 2010

Rosa Díez entre borricos



domingo, enero 10, 2010

No al secuestro administrativo web



Un juez de la Audiencia Nacional podrá cerrar los contenidos de páginas web con descargas ilegales




Antena 3

sábado, diciembre 19, 2009

Envidia del País Vasco.

Veloz progreso hacia el pasado

Uno de los muchos vizcaínos huidos de la represión política vascongada y que vive en Cataluña desde hace 30 años me contaba la semana pasada lo siguiente. Tiene él un amigo, excelente profesional y persona bien situada, que adolece de un profundo sentimiento nacional y es separatista desde sus años universitarios. Ello no ha impedido en ningún momento que se lleve bien con el vasco, persona más bien escaldada en ese terreno y poco dada a la expansión patriótica. Sin embargo, según me dijo, el tono de las conversaciones ha ido variando a lo largo de este año que ahora termina. En su último encuentro, el educado ciudadano catalán le había dicho con gesto ufano que la independencia sería inevitable en un plazo de seis años y que tal era el cálculo de los partidos nacionalistas, no sólo los fanáticos y el de la derecha católica, sino también buena parte de los socialistas catalanes acomodados. Mi amigo tragó saliva y le preguntó si había planes, también, para ellos. "¿Para quiénes?", preguntó el separatista. "Para los españoles que vivimos en Cataluña". "¡Oh, por supuesto! Tendréis 20 años para elegir". Mi amigo insistió, con una sonrisa, sobre qué era lo que tendría que elegir. Su colega dejó escapar una alegre carcajada, le dio unas palmaditas en el hombro y se fue hacia otra mesa.
.....

Félix de Azúa

Fuente: El País

miércoles, diciembre 02, 2009

En defensa de los derechos fundamentales en internet

Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en internet"

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que...

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial - un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.


Enlaces:
http://www.elblogsalmon.com/sectores/economia-sostenible-censura-e-inseguridad-juridica-para-las-empresas-de-internet
http://www.merodeando.com/2009/12/01-antes-sin-musica-y-sin-cine-que-sin-libertad
http://periodistas21.blogspot.com/2009/12/de-ministerio-de-cultura-vigilante-de.html
http://www.netoraton.es/?p=6447
http://www.enriquedans.com/2009/12/involucionismo-digital-la-verguenza-de-la-democracia-o-el-gobierno-de-los-otros.html
http://www.weblogssl.com/2009/12/02-en-defensa-de-los-derechos-de-los-ciudadanos-en-internet

jueves, noviembre 26, 2009

El George W. Bush español



J. H. H. WEILER, Catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York y Catedrático Honorario de la Universidad de Londres

"Está claro que España no es Estados Unidos. Pero hay unos parecidos asombrosos entre el daño que causó Bush y el que está causando José Luis Rodríguez Zapatero, y que de hecho, también se debe a su personalidad. Incluso muchos de los que antes defendían a Zapatero están empezando a pensar que la historia lo juzgará como el George W. Bush español"


Existe un consenso generalizado, incluso entre los que votaron por él, de que George W. Bush ha sido el peor presidente de Estados Unidos que se recuerda y que ha infligido a Estados Unidos un daño a largo plazo que, en algunos casos, tardará generaciones en repararse. Sus «proezas» en política exterior son famosas y han tenido como consecuencia la erosión de la reputación y la influencia de Estados Unidos y la pérdida de respeto, además de llevar al país a un abismo sin precedentes. Económicamente heredó un mercado sólido y unas políticas fiscales y monetarias responsables. Todo lo que tenía que hacer Bush era seguir en la misma línea, pero manteniéndose alerta. Su negligente forma de hacer las cosas, no sus políticas, fueron lo que facilitó que se produjera la catastrófica crisis del otoño de 2008. La herida más profunda se ha producido en el terreno de lo social. Con sus políticas, pero sobre todo con su actitud y su retórica, agrandó las divisiones políticas, acentuó las diferencias sociales y prácticamente satanizó a la oposición. Lo más destacable de su persona era su impresionante desconocimiento de sí mismo, el increíble desajuste entre la percepción que tenía de sí y la que tenían los demás.

Está claro que España no es Estados Unidos. Pero hay unos parecidos asombrosos entre el daño que causó Bush y el que está causando José Luis Rodríguez Zapatero, y que de hecho, también se debe a su personalidad. Incluso muchos de los que antes defendían a Zapatero están empezando a pensar que la historia lo juzgará como el George W. Bush español. En política exterior, no recuerdo un declive tan precipitado en la influencia o el estatus de ningún Estado miembro de la UE. Cuando Zapatero asumió el cargo, España, gracias a sus logros internos y al sobrio liderazgo de sus dos predecesores, -junto con la siempre elevada profesionalidad del cuerpo diplomático español-, había llegado a considerarse parte del club de líderes. Nada que tuviera trascendencia sucedía en Europa sin el «consejo y el consentimiento» de facto de España. En la escena mundial, su relación especial con Iberoamérica y un importante papel mediador entre Europa y Estados Unidos, -aunque sin el bagaje de los británicos-, subrayaba la importancia de España. Actualmente, en parte como consecuencia de la propia imagen del Presidente español, -a pesar de las «matizaciones» del Elíseo-, y en parte por una reivindicación extrema, al estilo de Grecia, de los intereses españoles, y también, en parte, por una ausencia casi total de iniciativa y liderazgo europeos, Zapatero está en la photo-finish con Berlusconi en la cola de la liga de los líderes de grandes Estados. Y a España se la trata como a un pasajero problemático en el barco o como a un cliente al que comprar y vender. En el plano internacional, gestos como su insulto infantil a la bandera estadounidense y unas poses torpes en otros escenarios internacionales, que ni siquiera su muy capaz ministro de Exteriores puede enmendar, han hecho que España sea sencillamente irrelevante en la mayoría de las crisis mundiales, un actor principiante, aunque consiguió entrar por los pelos en el G-20.

Económicamente, todo lo que Zapatero tenía que hacer era seguir diligentemente la ruta marcada por Aznar y tener cuidado con los icebergs. En lugar de ello, se quedó dormido en el puente de mando. Su negligencia es igual de flagrante que la de Bush, enmascarada durante un tiempo por la situación mundial. Ahora que otros países empiezan a recuperarse, la espantosa situación a la que ha llevado la mala gestión económica de Zapatero está a la vista de todos. España vuelve a ser el enfermo de Europa.

Sin embargo, a la larga, lo que se juzgará como la herida más duradera será el impacto de su manera de hacer en la estructura política del país. Independientemente de la opinión que se tenga en materia de política social, uno no puede sino deplorar su retórica polarizadora, su gusto por el enfrentamiento cultural, su satanización de sus adversarios y su vulgar forma de abordar cuestiones delicadas como la historia reciente o el tema del aborto. Zapatero es un verdadero Bush español. Su complicidad oportunista con el Estatuto de Autonomía catalán, que ahora se ha convertido en modelo para un nuevo acuerdo constitucional, desastroso, en marcha en las otras regiones de España, agrava todavía más las cosas. En España, por motivos históricos, el federalismo clásico nunca se ha intentado. De los Estados de más éxito del mundo, muchos son federales; piensen en Alemania, Australia, Canadá o Estados Unidos. ¿El secreto? Una identidad nacional fuerte y unificadora con una descentralización pragmática del poder que tiene como consecuencia un sistema de Gobierno eficaz que da a los ciudadanos el control de su vida. El Estatuto catalán, por su vocabulario e interpretación política de la identidad catalana, representa un degenerado paso hacia atrás de la estructura constitucional y de cualquier modelo federal. Vuelve a los años veinte, a la caída del Imperio Otomano y al renacimiento de los Estados nacionales liberados. En ese mundo, la imaginación política no podía concebir un pueblo que no fuera «puro», «orgánico», que en cambio fuera multicultural o multiétnico. No sé si esa es para alguien la solución «progresista». En mi opinión, son sólo infames «Regímenes de Minorías», que reconocen, igual que hace el Estatuto catalán, la identidad nacional separada de estas minorías y les concede diversos grados de autonomía. Esta forma de pensar en este ámbito dio lugar más adelante a los amargos y patológicos resultados de la limpieza étnica. En sus aspectos menos enfermizos, aviva los llamamientos tribales al cese de la convivencia, y en su interpretación común resulta sencillamente desmoralizadora por su incapacidad de replantear como una expresión de la España moderna a un único pueblo español rico y unido en su diversidad, demostrando esa característica esencial de Europa: una Tolerancia Constitucional que se alegra de definir comunidad y nación en términos inclusivos traspasando las líneas anticuadas de «lo ajeno». El acuerdo constitucional que actualmente se debate en España no es un regreso al futuro, sino un salto hacia el pasado, del que la mayor parte de Europa se ha librado. No es sólo un deprimente fracaso espiritual. Bélgica optó por un camino similar y los sucesivos y desastrosos acuerdos constitucionales ahora se han afianzado en miniestructuras de poder interesadas que hacen que el país sea cuasi disfuncional. Al igual que pasó en Bélgica, una vez que se ha salido, será imposible volver a meter la pasta de dientes en el tubo.

El Estatuto catalán también incluía una divisiva «ley de derechos», consecuencia de una emboscada constitucional por parte de la extrema izquierda. Deus ex machine; las demás regiones quieren lo mismo. ¿Derechos humanos y este tribalismo? Casi una contradicción en sus propios términos.

Zapatero, más preocupado por su destino político electoral y el de su partido, les siguió alegremente el juego y respaldó este proyecto tan poco imaginativo para el futuro de España. No subestimo su perspicacia política. ¡Bush también salió elegido para un segundo mandato! Pero la complicidad en el desmembramiento constitucional de la nación española es el acto de un político de tres al cuarto, no el de un hombre de Estado, algo que el Tribunal Constitucional debería tener en mente. La historia será implacable si no lo hace. Muchos de ustedes rezongarán que quién soy yo, un judío estadounidense, para darles a los españoles un sermón sobre sus asuntos internos. Y yo les puedo responder en un tono desafiante que quiénes son ustedes para poner objeciones. España es uno de los pocos países cuya profunda influencia a la hora de dar forma al mundo en el que vivimos y en el que seguiremos viviendo durante siglos lo convierte -metafóricamente hablando, por supuesto- en patrimonio de todos los ciudadanos del mundo.
En cierto sentido, todos somos españoles; y ustedes, los ciudadanos de España, en cierto sentido, no son más que los guardianes, los fiduciarios de ese gran patrimonio mundial llamado España y la nación española. Tengan cuidado de que su George W. Bush no consiga traicionar su confianza, la confianza de todos nosotros.

Fuente: ABC

sábado, octubre 24, 2009

España, residuo.

INTERVENCIÓN EN EL DEBATE SOBRE LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO DE ROSA DIEZ (UPyD)
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sábado, octubre 03, 2009

Casa nostra

Izquierda liberal

Antonio Robles

¿Qué tipo de apellidos aparecían en esos escándalos siempre sofocados con los cortafuegos de "casa nostra"? La bandera siempre tapaba la cartera. Con esos y otros escándalos que siempre acababan por enterrarlos bajo la Senyera, se construyó el oasis.

¿Se acuerdan ustedes de aquella lluvia de millones que regó la ciudad de Barcelona con ocasión de los juegos olímpicos de 1992? Si alguien no se acuerda, que se dé una vuelta por la ciudad de los prodigios. La sembró de cinturones y la devolvió al Mediterráneo.

Por la misma época, Sevilla se adornó con la Expo de los 500 años del descubrimiento de América. Y de escándalos económicos. Las hemerotecas están llenas. ¿Pero se acuerdan de algún caso de corrupción en Cataluña a pesar de aquella paletada de millones de los juegos olímpicos? Ni un caso. El oasis catalanista se repartía por entonces los presupuestos millonarios entre CiU y los socialistas del PSC. Cada cual tenía su pesebre, los de CiU en el Palau de la Generalitat y el PSC en la Alcaldía de Barcelona, una cueva frente a la otra, vigilándose, en la Plaza de Sant Jaume. Hasta hoy.

Ha habido escaramuzas, como en aquella ocasión en que el entonces presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, amenazó en el Parlamento al jefe de la oposición, Artur Mas, con tirar de la manta del 3% en comisiones. Éste le amenazó directamente con romper la baraja. Delante de todos. Y no hubo nada. Hacía muchos años que Jordi Pujol había arrastrado a la Cataluña catalanista a una manifestación contra Felipe González para librarse del caso Banca Catalana. 600.000 millones de pesetas habían desaparecido tras la gestión del honorable, dos años después de abandonar la presidencia de la banca y ocupar la de la Generalitat. Apropiación indebida y falsedad en documento. Bobadas del fiscal jefe Carlos Jiménez Villarejo. "Això es una dona" (eso es una mujer) le gritaron a Marta Ferrusola en la Plaza de Sant Jaume aquella tarde de apoyo incondicional del mundo nacionalista al arquitecto de la futura Cataluña feudal que se estaba construyendo con la disculpa de la cultura y la lengua. En Cataluña somos muy respetuosos con nuestras mujeres. Ellas también "remenen cireres". Como en el caso Millet.

Doscientas familias dirigen y disfrutan la Cataluña virtual del catalanismo desde hace 200 años. En los orígenes eran burgueses laboriosos, ahora sólo han de demostrar pedigrí nacionalista. Doscientas familias repartidas en partidos de izquierdas y derechas. Repasen los apellidos en el Parlamento de Cataluña, Son abrumadora mayoría, aunque en la Cataluña real, tales apellidos no empiezan a aparecer en el ranking demográfico hasta el apellido 24. Antes dominan los García, los Martínez, los López, los Sánchez, los Rodríguez... ninguno de origen catalán. Pero los Millet, los Raventós, los Prenafeta, los Farreres, los Obiols, los Planasdemunt, los Maragall, los Pujol, los Alavedra, los Estivill, los Suqué, los Godó, los Fornesa, los Ribó... no están ni entre los cien primeros, aunque sean los primeros en las instituciones. Y casi los únicos.

¿Se acuerdan del juez corrupto Lluís Pascual Estevill, ex vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta de CiU? ¿O de De la Rosa, "empresario modelo catalán", según declaraciones de Jordi Pujol, que descapitalizó "Gran Tibidabo"? ¿O de Casinos de Cataluña? ¿O del exconsejero de economía Jordi Planasdemunt que organizó una monumental estafa con pagarés falsos de grandes empresas siendo director del Instituto Catalán de Finanzas? ¿O, si nos saltamos al PSC, de la financiación ilegal del caso FILESA?

¿Qué tipo de apellidos aparecían en esos escándalos siempre sofocados con los cortafuegos de "casa nostra"? La bandera siempre tapaba la cartera. Con esos y otros escándalos que siempre acababan por enterrarlos bajo la Senyera, se construyó el oasis. Vean una pequeña historia de ese oasis catalanista.

Hoy, jueves, ha saltado a la luz que el ex líder de "La Crida", ex líder de ERC y ex líder del PI (Partit per la Independència) y actual dirigente de CDC, Àngel Colom, financió las deudas del PI con dinero del amo del Palu, Lluís Millet. Él dice que 12 millones de pesetas. En la cuentas del Palau aparecen 2 facturas de 25 millones cada una. Ya empezamos. Y mientras tanto, Pilar Rahola, cabeza de lista junto a Àngel Colom en el PI, va escribiendo artículos por ahí preguntándose si estamos ciegos, sordos y mudos. Por lo que se ve, ella, la primera. Ahora se entiende que Joan Puigcercós, el del bombo indenpendestista, le dijera con la boca pequeña a CiU que "por transparencia y responsabilidad" debería pedir la creación de una comisión de investigación. ¡Muchas ganas no deben tener pudiéndola pedir ellos!

"Somos unas cuatrocientas personas, no hay muchos más, nos encontramos en todas partes y siempre somos los mismos. Nos encontramos en el Palau, en el Liceo, en el núcleo familiar y coincidimos en muchos lugares, seamos o no parientes", dejó dicho el "escanyapobres" del Palau de la Música, Lluís Millet en el libro de los periodistas Cullell y Farrás L’Oasis català, a decir de Carreras. Y le creemos, son doscientas familias y un cogollo, ellos, los cuatrocientos, y los allegados que viven de sacarle brillo a sus alfombras, esos que gestionan los votos de la Cataluña real camuflados en partidos que se dicen de izquierdas, PSC y antiguos psuqueros. Imprescindibles para que el feudalismo aparezca como una nación oprimida, mientras gestionan ociosos todo el poder de la Cataluña virtual. La bandera esconde la cartera.

Un conglomerado de feudos domina nuestro panorama. A veces, como sucedía en la Edad Media, los feudos pelean entre sí. Pero frecuentemente pactan y se reparten instituciones, presidencias de caja, consejos de administración, patronatos, mandarinazgos, canonjías. Con frecuencia lo hacen a regañadientes, como aquel chiste del paciente que aprieta las pudibundas partes del dentista mientras pregunta, sarcástico: "¿No nos haremos daño, verdad?". Pactan, compadrean, se reparten el espacio vital y comparten, por encima de todo, el silencio: "¿No nos haremos daño, verdad?

Antoni Puigverd lo ha dejado así de crudo escrito el pasado día 22 en La Vanguardia.
No sé cómo decirlo, pero así como la prensa de Madrid cada vez que se despedaza entre ella nos hace más libres a los ciudadanos, en Cataluña es preciso que muchos de los que están en el secreto de las cosas, abran las ventanas. Empezando por los jueces. Cuanto antes se liquiden responsabilidades, antes podremos comenzar a hacer una Cataluña de ciudadanos libres y honrados, y no una Cataluña catalanista. De esa ya tuvimos bastante con la España falangista de los cuarenta.

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viernes, junio 12, 2009

HADOPI RIP LOL