sábado, marzo 26, 2011

quan els noms fan la cosa


Interesante artículo en:

jueves, marzo 03, 2011

Al Ateneo se le ve el plumero







El Ateneo censura el homenaje a los firmantes del ‘Manifiesto de los 2.300′

La decisión del Ateneo no se ha justificado oficialmente pero, según ha podido saber LA VOZ DE BARCELONA, se argumentará en que es un acto contra Cataluña. Se da la circunstancia de que este jueves se iban a realizar las pruebas de sonido para el evento en la sede del Ateneo. Desde Impulso Ciudadano, entidad que no ha recibido notificación oficial de la cancelación del acto, esperan que no acabe produciéndose lo que considerarían “un ataque a la libertad de expresión”.


http://www.abc.es/20110303/comunidad-catalunya/abcp-ateneu-podria-vetar-acto-20110303.html

http://www.libertaddigital.com/sociedad/el-ateneo-barcelones-veta-al-manifiesto-de-los-2300-apelando-a-su-catalanidad-1276416034/

http://sociedad.e-noticies.es/no-al-manifiesto-de-los-2300-50645.html

Actualización:

Crónica del acto en la VOZ DE BARCELONA.

martes, marzo 01, 2011

Vuelven las corridas de toros a Cataluña

viernes, febrero 18, 2011

C's:NO a la discriminación en la escuela catalana por hablar castellano en el patio

miércoles, enero 26, 2011

David Bravo debatiendo contra SGAE

jueves, enero 06, 2011

Dando lecciones

domingo, diciembre 19, 2010

Monólogo impuestos en Canal Sur

domingo, noviembre 21, 2010

La revolución silenciosa, en Cataluña, es hacer cumplir la ley



La Generalidad dedica, en un solo año, más de 2.400 millones de euros a política lingüística

jueves, noviembre 18, 2010

28N: Abstención NO

El próximo 28 de Noviembre, si quieres que nada cambie...

¡Quédate en casa!

miércoles, noviembre 03, 2010

Guía Sentencia Tribunal Constitucional

domingo, octubre 17, 2010

La izquierda, Vargas Llosa y Javier Cercas


"Regalarle Vargas Llosa a la derecha es un pésimo negocio para la
izquierda".



Enlace a EL PAÍS

domingo, septiembre 26, 2010

La nova senyera

lunes, septiembre 13, 2010

Carnaza para construir la nación


Carnaza para la construcción nacional. A eso se reduce toda la preocupación por el destino de la inmigración por parte del nacionalismo. Soldaditos, nuevos votantes adiestrados como animales de compañía para autoafirmación del amo.

lavozdeBarcelona

domingo, agosto 29, 2010

Queda totalmente prohibido... usar tu propia lengua

viernes, agosto 27, 2010

De la caridad a la solidaridad


Los padres organizaban cenas benéficas, los hijos practican la "solidaritat". Nueva misericordia, siempre pagada con ¿fondos municipales?...

















"gorrones"

viernes, julio 23, 2010

La trascendencia de una mentira

Desde hace treinta años, el catalanismo ha hecho del farol su método para tener a los distintos gobiernos de España psicológicamente sumisos.

Enlace al artículo

domingo, junio 13, 2010

German news on the flotilla to Gaza

domingo, junio 06, 2010

Fracturas en la Igualdad

Fracturas en la Igualdad,
y arte sacro de la Franja de Poniente.

A punto está la justicia ordinaria de dictar sentencia sobre el conflicto entre Cataluña y Aragón por la propiedad de bienes sacros de la Iglesia. Los papeles de Salamanca se reflejan en este nuevo conflicto con toda su carga esperpéntica. La coherencia es un bien escaso y en desuso. Juzguen ustedes.



...Acudir a la vía civil no parece estar motivado por la búsqueda de la verdad jurídica e histórica, sino por otro tipo de intereses no tan nobles. Además será sólo el comienzo; los sucesivos recursos disolverán el conflicto en el tiempo indeterminado de las “calendas catalanas”: lo mío es mío; lo tuyo es nuestro...

Magnífico artículo de Mª Cruz Hernández Palacín, coordinadora del CT de UPyD de Cataluña.

lunes, mayo 31, 2010

Daniel Cohn-Bendit (subtitulado en español) sobre ayuda económica a Grecia.

sábado, mayo 22, 2010

El Dilema de la Minoría Catalana

A un ciudadano normal y corriente, como yo, le sorprende y le preocupa especialmente, la manera en que algunas personas se arrogan el nombre de Cataluña. Hablan de ella como si les perteneciera y puedieran expresarse en nombre de todos los habitantes de esta emblemática parte del Estado.

Según podemos leer en el texto “El Dilema Español”, los firmantes abogan por unos derechos históricos y reivindican el derecho colectivo al autogobierno de Cataluña y, de paso, hacen la máxima presión sobre un Tribunal Constitucional que todavía no ha emitido sentencia sobre la constitucionalidad del nuevo Estatuto de Autonomía . Lo primero es discutible, lo segundo totalmente reprobable.

España es un Estado democrático y como tal, existe una división entre los tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial.

Así las cosas, intentar darle la vuelta a la tortilla para perseguir unos intereses particulares, vulnerando el principio básico de la división de poderes es poco afortunado.

Según parece, una de las aspiraciones de esta minoría catalana es acaparar el control de una tierra de la que se sienten dueños, aunque haya un número significativo de gentes que no participan de su particular forma de entender la historia, el derecho, la democracia, la libertad o la igualdad. Todo indica que a estas personas no se las quiere tener en cuenta.

Uno de los puntos en los que basan sus tesis es que el Estatut del 2006 fue refrendado por los ciudadanos de Cataluña. Lo que no les parece oportuno recordar a los firmantes del documento es que en ese referendum no participaron ni la mitad de los ciudadanos con derecho a voto, y de los que acudieron a las urnas un 20,76% dijo expresamente que NO, sin contar con el 5,34% que votó en blanco. Ello implica que tan sólo el 36% de la población con derecho a voto dijo SI expresamente al texto que se aprobó en el Parlament.

En Cataluña se ha impuesto y se impone a día de hoy una inmersión lingüística que no es ejemplar porque se ha instrumentalizado por aquéllos que pretenden sacar beneficio político en detrimento de los derechos de ciudadanos, que no sólo no se sienten representados lingüísticamente, sino que se ven atacados de forma permanente. Jactarse de ello me causa vergüenza y no satisfacción, a pesar de ser y sentirme catalán.

La pretendida igualdad de oportunidades en Cataluña no es real. La pretendida libertad de elección sólo está al alcance de determinados sectores que, demasiado a menudo, coinciden con esa minoría que impone la norma a los demás pero que no suele predicar con el ejemplo. La escuela pública catalana no parece ser idónea para los hijos de los políticos con aspiraciones de élite.

Uno no puede dejar de extrañarse cuando se pide respeto para la minoría catalana en el Parlamento Español, y sin embargo, ese mismo respeto se olvida para la “minoría” de ascendencia castellanohablante en su propia tierra, obviando que Cataluña (les guste, a algunos, o no) es parte integrante de España.

Yo me atribuyo parte de culpa en este asunto, pues en el pasado, en más de una ocasión deposité mi confianza en las siglas nacionalistas que defendían la identidad catalana, expresada mediante una lengua, unas costumbres y unas tradiciones propias. Sin embargo, la intención de esa casta política parece que buscaba otros fines, a saber: crear un Estado dentro del Estado para, progresivamente, desvincularse del primero.

Manifestaciones como “El Dilema Español”, tan solo son una estrategia para perpetuarse en el poder con la intención de mantener y aumentar el negocio (su negocio). Este hecho es, hasta cierto punto, contrastable: los liderazgos se traspasan, a menudo, por herencia familiar, de generación en generación. Normalmente encontramos los mismos apellidos en los defensores de la Nació Catalana que dicen representar la Cataluña actual.

Involución o secesión, dicen. En el nombre de todos los catalanes. Pues no. No en mi nombre.

Me entristece verificar que algunos de mis conciudadanos siguen priorizando sus propios intereses antes que el de los habitantes de su país. Y qué mejor excusa para ello que excluirse de aquello que nos es común para así evitar trabajar para el conjunto. Me parece sencillamente lamentable.

Si algo necesita este País es un cambio estructural en el modelo de Estado. La realidad es que la autonomía política sólo ha conseguido encarecer las cargas económicas que soportan los ciudadanos, y, para postre, parte de esta ciudadanía ha perdido libertades y se ha visto perjudicada en lo que se refiere a la igualdad de oportunidades que, como españoles, debiera garantizárseles en aspectos tan báscios como son el trabajo y el establecimiento de su residencia en cualquier parte del país.

Se necesitan cambios para conseguir la estabilidad necesaria que permita consolidar un estado del bienestar. Pero que nadie se lleve a engaño, esos cambios nada tienen que ver con respaldar un Estatut que no parece respetar una norma básica de convivencia, como es la Constitución. (En otro caso ya se hubiera dictado sentencia, ¿No les parece?)

Estoy convencido que el cambio cualitativo de esta sociedad no pasa por desmenuzar en diecisiete partes el territorio español. Durante estos últimos 30 años hemos podido sacar conclusiones sobre los beneficios y los perjuicios obtenidos de este sistema. El cambio que hará posible un sólido estado del bienestar para los ciudadanos se consiguirá erradicando la partitocracia actual, combatiendo firmemente la corrupción y fomentando la participación directa de los ciudadanos en las decisiones que les afecten.

A día de hoy, los medios de información catalanes (o ¿catalanistas?), lanzan amenazas en nombre de todo un pueblo, al que, por enésima vez, insisto, no representan, e intentan ahondar con su sinrazón en base a argumentos anacrónicos y poco realistas. Con ello se busca (y demasiadas veces se consigue) jugar con los sentimientos de pertenencia al grupo de muchas personas, con la intención de conseguir, no un mayor bienestar para las mismas, sino un mayor negocio para aquellos que incitan a la secesión.

En este sentido, que hablen profesionales de los medios de información en nombre de los ciudadanos de Cataluña es engañoso, sobre todo, porque en este caso, claramente, trabajan en crear opinión y no en reflejar el sentir de la sociedad en su conjunto.

El dilema de la minoría catalana es actuar de acuerdo a la Constitución o, por el contrario, dar un batacazo al estado de derecho.

Enric Cabecerans Cabecerans