lunes, mayo 19, 2008

Zapatero es un neoliberal con cuatro brochazos progres


Entrevista a Julio Anguita en el periódico 20 minutos
JUAN CARLOS ESCUDIER. 12.05.2008

2 comentarios:

David dijo...

Me encantaba este politico, hablaba con el idioma del puebo, muy similar a rosa diez, aunque sus ideas no fueran convergentes.

Un abrazo amigo.

http://ciudadano-rebelde.blogspot.com

Anónimo dijo...

Lo que ocurre es que Anguita se equivoca en dos cuestiones fundamentales:

1.- Olvida que el dinero público que permite esas políticas tan avanzadas de vivienda de las que él habla procede del cupo vasco, un sistema parafeudal que choca frontalmente con cualquier postulado democrático y, por supuesto, de izquierdas. Es, literalmente, dinero estafado al conjunto de los contribuyentes españoles y al Estado español, dinero robado a punta de pistola, antes por los carlistas y ahora por ETA. Cualquier política social fundamentada en un fraude tan evidente tendría que haber sido denunciada por su partido desde tiempo ha. Sin embargo, no es así, y sólo Ciudadanos y UPyD han roto el tabú. Mientras tanto, EB gestiona ese dinero tan ricamente y en IU sigue sin debatirse el tema.

2.- Un referéndum de autodeterminación no puede hacerse sencillamente porque es antidemocrático, porque hace añicos nuestra Ley fundamental, porque sería tan legal como organizar un golpe de Estado, ni más ni menos. No se dan las condiciones mínimamente necesarias para llevarlo a cabo. Sería que una pequeña parte del pueblo soberano decidiese sobre todo el conjunto, el fascismo explícito.

No se trata de ganar o no el referéndum. Es que no tiene cabida porque ni Catalunya ni el País Vasco han sido nunca nación ni lo son tampoco actualmente, y no se puede llevar a cabo un referéndum de autodeterminación cuando ni tan sólo existe la nación que ha de autodeterminarse. Sería una tomadura de pelo orquestada desde el nacionalismo más rancio e insolidario.

Que no olvide Anguita que Karl Marx ya aludió en su momento al problema de las nacionalidades en España, y que se refirió a estos movimientos en calidad de "reaccionarios" y "contrarrevolucionarios", que nunca avaló la autodeterminación de estas regiones ni por asomo.